mayo 22, 2018

CAUSAS

Causas y Factores de Riesgo del Trastorno Obsesivo-Compulsivo

¿Qué causa el Trastorno Obsesivo-Compulsivo?

Los científicos no han sido capaces de identificar la causa por la cual una persona puede desarrollar el trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Sin embargo, actualmente se sabe que puede ser la combinación de una serie de factores de tipo neurobiológico, genéticos, conductuales, cognitivos, incluyendo factores ambientales que puedan ser los desencadenantes del TOC. No cabe la menor duda que las explicaciones biológicas sobre el TOC tienen un peso considerable, pero los científicos no han sabido explicar cómo es posible que personas que nacen con predisposición a padecer TOC no desarrollen la enfermedad, mientras que otras que nacen con la misma predisposición desarrollan el trastorno obsesivo-compulsivo. En esos momentos es cuando la teoría del aprendizaje cobra especial relevancia

 El TOC suele empezar a manifestarse durante la infancia o la adolescencia. Su evolución suele ser progresiva, aunque puede aparecer también de forma repentina por estrés o ante un acontecimiento concreto que actúa como desencadenante. Se considera como un trastorno crónico, si bien cursa con periodos de clara mejoría, aunque la desaparición total de los síntomas únicamente se produce en un 20% de los casos.

 A continuación vamos hacer un pequeño resumen sobre las diferentes teorías que explican que causa el trastorno obsesivo-compulsivo.

Los investigadores especializados en el campo de la salud mental han concluido que existe una combinación de factores que se conjugan para provocar el desarrollo del trastorno obsesivo-compulsivo. A continuación se describen dichos factores.

Factores físicos: La presencia de un desequilibrio químico en el cerebro puede hacer que las personas sean más vulnerables al desarrollo de los síntomas del TOC. Los neurotransmisores son los químicos del cerebro responsables de enviar los mensajes de un área del cerebro a otra y trasmitir los niveles adecuados de serotonina a las áreas del cerebro responsables de reconocer y manejar el sentido de bienestar.

Cuando ocurre un desequilibrio en estos químicos y se merma su capacidad de transmitir los niveles adecuados de serotonina, es posible que aparezcan los síntomas del Toc. Un gen llamado hSERT tiene como misión ser un trasportador de serotonina. El trabajo del transportador consiste en recoger la serotonina extra cuando se produce la sinapsis. Se sabe que en algunas personas con TOC, el gen hSERT  trabaja demasiado rápido y recoge toda la serotonina antes de que se produzca la sinapsis. De esta forma la sinapsis no se lleva a cabo con la intensidad con que se tendría que producir

. A estas conclusiones se ha llegado a través de una investigación realizada por el Instituto Nacional de Salud Mental con sede en EE.UU, que se llevó acabo con muestras de ADN de pacientes con TOC y enfermedades relacionadas.

Factores genéticos: Parece haber una predisposición genética a padecer TOC. Entre un 10 y un 12 % de familiares de primer grado de pacientes con TOC presentan también este trastorno  y un 17% informa de rasgos obsesivos Al igual que con otras enfermedades mentales, se cree que el trastorno obsesivo-compulsivo tiene un componente genético, ya que es un padecimiento que suele ser común en algunas familias. Los individuos que tienen un pariente de primer grado con el TOC (por ejemplo, un hermano o un padre biológico), enfrentan un mayor riesgo de desarrollar síntomas de este trastorno. Adicionalmente, si existen antecedentes familiares de otros tipos de ansiedad, las personas son más susceptibles de presentar los efectos del TOC.

Factores ambientales: Hay otras investigaciones que han revelado otros factores que causa el trastorno obsesivo-compulsivo y que juegan un papel en el mantenimiento del TOC. Como por ejemplo, en la teoría del aprendizaje se explica que los síntomas del TOC son el resultado de como una persona desarrolla pensamientos negativos aprendidos y patrones de comportamiento que en realidad son neutrales. Esto se produce debido a varios factores: cuando los estilos educativos ponen excesivo énfasis en la responsabilidad y el perfeccionismo, cuando una formación religiosa considera que hay que controlar lo que uno piensa y que es tan pecaminoso pensar algo malo como hacerlo, cuando se tiene una educación rígida inflexible entre lo que está bien y está mal… Estas experiencias tempranas predisponen al TOC, además hacen que se desarrolle toda una serie de creencias sobre el daño y la responsabilidad que favorece a que se construya una valoración negativa sobre los pensamientos intrusivos propios del TOC. La mala interpretación de los pensamientos intrusivos conducen a comportamientos compulsivos para tratar de resistir, bloquear y neutralizar los pensamientos obsesivos.

Los individuos que han pasado por experiencias de la vida que no pueden controlar corren un mayor riesgo de desarrollar síntomas sinónimos del TOC, esto debido a que la participación en conductas características de esta enfermedad puede proporcionar inicialmente a dichos individuos un sentido de tener el control sobre algo. Sin embargo, conforme empeora la enfermedad, los individuos pierden el control de sus síntomas, lo que perpetúa aún más su angustia. Los ejemplos de ciertos factores que pueden conllevar al desarrollo del TOC pueden darse cuando la persona experimenta un trauma, es víctima de abuso o abandono, crece en un hogar disfuncional o se expone a niveles de estrés crónicos.

Factores de Riesgo del Trastorno Obsesivo-Compulsivo

  • Antecedentes personales o familiares de enfermedades mentales
  • Falta de participación de los padres
  • Ser víctima de abuso físico, sexual y/o emocional
  • Sufrir de abandono
  • Discordia familiar extrema
  • Experimentar cambios significativos en la vida sobre los cuales la persona no tiene un sentido de control
  • La muerte de un ser querido
  • Vivir bajo niveles de estrés excesivos
  • Discordia en las relaciones
  • Carencia de una red de apoyo
  • Sufrir de una enfermedad física crónica

Efectos del Trastorno Obsesivo-Compulsivo

Las personas que sufren TOC y que no tienen acceso a un tratamiento adecuado pueden ser susceptibles de presentar distintos efectos negativos a largo plazo. Adicionalmente, de no tratarse, es probable que los síntomas del TOC sigan intensificándose, causando una afectación adicional en la vida del individuo, estos son algunos ejemplos de los efectos que pueden surgir cuando no se trata la existencia del trastorno obsesivo-compulsivo:

  • Desempeño escolar deficiente, conllevando al fracaso académico
  • Desempeño laboral deficiente, conllevando a la pérdida del empleo
  • Ausencias frecuentes de la escuela o del trabajo
  • Aparición de conductas autolesivas o realización prolongada de las mismas
  • Aislamiento social
  • Afectación de las relaciones interpersonales
  • Desarrollo de una adicción a las drogas y/o al alcohol
  • Pensamientos y comportamientos suicidas

Trastornos Concurrentes

Cuando los individuos sufren del trastorno obsesivo-compulsivo, es común que también experimenten síntomas característicos de otras enfermedades mentales. Los trastornos que más comúnmente ocurren junto con el TOC incluyen:

  • Trastorno de pánico
  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Trastorno de ansiedad social
  • Fobias específicas
  • Trastorno depresivo
  • Trastorno bipolar
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Trastorno de tics
  • Trastornos de la alimentación
  • Trastorno de uso de sustancias nocivas